Autoexigencia y desvalorización

Autoexigencia y desvalorización

El trabajo de la autoindagación y el cuestionamiento de mis creencias, me ha llevado a entender muchos actos y comportamientos de mi vida. La Bioneuroemoción tiene por objetivo la autoindagación hasta el punto que llegues a entender «para qué» haces lo que haces, y no el «por qué», porque el «por qué» te va a llevar a excusas y justificaciones de tu ego, mientras que el «para qué» te va a llevar a ese valor profundo que subyace detrás de un comportamiento.

Cuando en octubre de 2016 decidí dejar la escalada después de ocho intensos años de pura dedicación, me rendí. La abandoné por completo con el objetivo de encontrarme a mi misma. Empecé una búsqueda que diera respuesta a mis enfermedades y a mi fuerte vacío emocional. Para entonces la escalada lo era todo para mi. Todo mi tiempo lo invertía en entrenar físicamente y salir al monte a escalar. La conexión con la naturaleza y la simbiosis entre cuerpo y mente cuando estás ascendiendo por una pared era lo que más me enganchaba, los escaladores lo llamábamos «rocaína». En mi blog de escalada, cuarentayunagazas.blogspot.com, me gustaba compartir las emociones que me provocaban ascender por una pared, porque era todo un reto lidiar con el ego, ese pensamiento que te mantiene en tu zona de confort y te limita para que no te lances a por el siguiente agarre justificándose en que no tienes el suficiente nivel para esa vía, o porque hoy estás más cansado y por eso mejor no intentarlo…y así te mantiene en la zona de confort por el miedo al fracaso.

Si me apasionaba la escalada era porque me permitía vivir «el aquí y el ahora», inhibir los pensamientos y concentrarme en cada movimiento respirando y avanzando, superando dificultades y reposando para avanzar en la ascensión hasta llegar a la cima. Eckhar Tolle, el autor del libro best seller El poder del ahora, comenta en uno de sus libros que la escalada y el automovilismo son unos de los deportes que más enganchan, porque son deportes en los que tienes que poner plena atención en lo que estás haciendo en ese momento. Esa es la clave de la felicidad, la clave de la creatividad, la clave de la iluminación, de la conexión con la Consciencia Universal.

Autoexigencia y desvalorización

 

Cuando realicé los cursos en Bioneuroemoción viví la experiencia del «aquí y el ahora» pero durante dos semanas seguidas. Entonces entras en un profundo estado de felicidad, paz y amor incondicional hacia todo el mundo. Experimenté que no necesitaba de ningún deporte para sentirme plena y feliz, que la felicidad se encontraba en mí. Tan simple como el estar atento a los pensamientos y no querer controlar nada, dejarse fluir para que el Universo hiciera su trabajo y me pusiera en el lugar que tenía que estar.

La autoexigencia

En mi proceso de autoindagación he tomado conciencia de que mi relación con la escalada tenía que ver mucho con la autoexigencia conmigo misma y la búsqueda de reconocimiento. La autoexigencia está alimentada por el miedo a no hacerlo bien o el miedo a la posible crítica, al qué pensarán los demás de mi. Cuando hablo de autoexigencia no quiero confundirlo con hacer las cosas bien hechas o hacer un trabajo bien hecho dando lo mejor de uno mismo, que obviamente puede gustar o no puede gustar, sino la exigencia con uno mismo que esconde dolor, sufrimiento y miedo a las posibles críticas de los demás.Esta actitud exige un gran gasto de energía porque demanda un estricto control emocional en contra de las verdaderas necesidades básicas, en defensa de una imagen de perfección; ya que la autoexigencia y el perfeccionismo van de la mano.

En mi vida siempre he sido muy perfeccionista y autoexigente hasta límites totalmente extremistas. Está claro que cuando se lleva algo a los extremos, son comportamientos que esconden detrás una información que domina nuestro inconsciente, y que nosotros no podemos controlar hasta que no la hagamos consciente. La autoindagación me llevó a tomar conciencia de la importancia que había en mi familia con respecto a la imagen social, es decir, respecto a las críticas y juicios de los demás que, como he dicho, es lo que alimenta a la autoexigencia.

Analizando en detalle a mi familia comprendí que esa información se repetía de generación en generación y entendí que mis ancestros vivieron unas vidas en las que no pudieron o no supieron hacerlo de otra manera, pues ellos también estaban dirigidos por esa programación inconsciente que en estos casos venía condicionada por la creencias sociales, por ejemplo estar casado a cierta edad o tener hijos dentro del matrimonio, son creencias sociales que conforman el inconsciente colectivo, el inconsciente familiar y en definitiva el inconsciente individual.

Carl Gustav Jung lo denominaba la sombra.  Aquello que no  nos permitimos hacer o decir porque nuestras creencias no nos lo permiten, lo echamos al saco oscuro de la sombra, y cuando la vemos proyectada fuera en comportamientos de otras personas, nos molesta, lo juzgamos y lo criticamos porque defendemos firmemente nuestras creencias pensando que son la verdad.

La autoexigencia conmigo misma me llevó a desarrollar una enfermedad y numerosos síntomas físicos. Como os comenté en otro post, me detectaron en sangre el anticuerpo Ana´s propio de la enfermedad autoinmune del lupus eritematoso. Nunca llegó a manifestarse en el cuerpo pero en mi sangre estaba el anticuerpo que indicaba que tenía una enfermedad incurable. Cuando tomé conciencia del daño que me estaba haciendo a mi misma, del nivel de estrés que vivía inconscientemente, dejé de escalar y de machacarme tan duramente. Cuando cambié la actitud y la percepción, cambió mi mundo y cambió mi cuerpo.  En ese momento en que cambié mi percepción los resultados de las analíticas salieron negativos. No me lo podía creer, pensé que había un error en los resultados pero desde entonces cada analítica me corroboraba que el anticuerpo había desaparecido.

Una enfermedad autoinmune significa que el sistema inmunitario, el cual protege contra enfermedades e infecciones, ataca las células sanas del cuerpo, es decir, que el cuerpo se destruye a sí mismo. Y así era como yo lo estaba viviendo, me estaba destruyendo a mi misma.

Autoexigencia y desvalorización
Analítica noviembre 2015. ANA´s POSITIVO
Autoexigencia y desvalorización
Analítica septiembre 2016. ANA´s POSITIVO
Autoexigencia y desvalorización
Analítica octubre 2016. ANA´s NEGATIVO
Autoexigencia y desvalorización
Analítica junio 2017. ANA´s NEGATIVO

«La enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza por salvar al hombre» Carl G. Jung

La desvalorización

No hace falta decir que junto a la autoexigencia iba ligada una fuerte desvalorización. Pues la desvalorización de una persona se puede expresar en sus dos polaridades, desde la infravaloración «no valgo para nada» «nunca lo lograré» «no me lo merezco», hasta la sobrevaloración «yo puedo conseguir aquello que quiera» «soy una persona que puede con todo» «no necesito a nadie para lograrlo». Estos comportamientos los heredamos de nuestros ancestros. La Epigenética Conductual nos demuestra que heredamos patrones de comportamiento que vivieron nuestros ancestros y que quedaron grabados en sus genes mediante las emociones y situaciones de estrés. A nivel cultural ya las religiones establecieron unas creencias en la sociedad que se transmiten de generación en generación, como es el caso de la inferioridad de la mujer con respecto al hombre, formando parte del inconsciente colectivo, del inconsciente familiar y del inconsciente individual de cada persona.

En mi familia ha habido mucha desvalorización con respecto a las mujeres y obviamente esa desvalorización la he heredado también. Cuando tomé conciencia de ello, entendí muchos comportamientos míos e hice un trabajo de comprensión hacia las mujeres de mi clan y de amor hacia mi misma, puesto que ellas no tuvieron la oportunidad de decidir vivir esas situaciones de otra manera, pues actuaban bajo los programas de su inconsciente, hipnotizadas, y por lo tanto sin capacidad de decidir lo que era mejor para ellas. En mi caso, al tomar conciencia de ello tengo la oportunidad de decidir quien quiero ser en cada momento de mi vida, ahora con plena conciencia de los programas que llevo en mi inconsciente y pudiendo cambiar la manera en que percibo las situaciones para tomar por completo las riendas de mi vida.

Autoexigencia y desvalorización

 

«Sólo el día  que no nos importe lo que piensan de nosotros, empezaremos a ser libres y saber amar a los demás porque les daremos la respuesta adecuada» Enric Corbera 

¿Para qué haces lo que haces?

Siguiendo con el tema de la escalada, nunca imaginé para qué me dedicaba a escalar con tanta pasión y a la vez con tanta obsesión. Tengo claro que las sensaciones que te provoca la escalada son mágicas y la recompensa por el esfuerzo realizado es isofáctico, pues las emociones de alegría y paz invaden tu cuerpo cuando logras el objetivo de ascender por una línea de la pared sin caerte y sin agarrarte a medios artificiales.

Cuando me pregunté «para qué escalaba», enseguida me salían respuestas del tipo»porque me gusta el contacto con la naturaleza», «por las emociones que me trasnmite»… No, mi pregunta es ¿para qué escalas? «para» y no el «por qué». Entonces empecé a indagar en mi: «para sentir que puedo alcanzar lo que me proponga» y ahora la pregunta sería, «¿y para qué quieres sentir que puedes alcanzar aquello que te propongas?» y mi respuesta fue «para sentirme que valgo». ¿y para que quieres sentirte válida? «para que me reconozcan» De nuevo estaba proyectando una desvalorización y una falta de reconocimiento a mi misma.

Ahora entiendo que nos aferramos al hacer y a al tener para identificarnos con algo que nos de un valor dentro de esta sociedad materialista y consumista, cuando simplemente hay que ser. Porque detrás de cada identidad hay un ser maravilloso que porta la energía creadora del cielo y de la tierra, cada uno de nosotros contiene al Todo, esa Consciencia Universal que se manifiesta a través de nuestras conciencias individuales.

A día de hoy trato de vivir «el aquí y el ahora» en cada momento del día, a cada instante de mi vida con verdadero amor incondicional hacia mí misma, con una profunda paz y una verdadera felicidad por todo lo que he vivido y todo lo que aprendo. Me mantengo alerta de mis pensamientos y de mis comportamientos pues los programas de nuestro inconsciente seguirán estando allí hasta que logres trascender esa información. ¿Y cómo se trasciende? Pues la vida te irá poniendo de nuevo esa situación para que ahora la vivas con otra percepción, con otro nivel de consciencia para poder decidir ahora con total libertad.

Trato de no querer controlar nada, de no estresarme porque el tiempo es relativo, el tiempo está en nuestra mente. Como le decía el rey Fernando VII a su ayudante mientras ésta le vestía impaciente, «Vísteme despacio que tengo prisa», así es como tenemos que llevar el día a día, para vivir conectado con uno mismo en el momento presente, dando lo mejor de nosotros mismos, amando lo que hacemos en cada instante y con plena consciencia.

En el siguiente post os hablaré de la búsqueda de reconocimiento que me ha quedado en el tintero, pero que no me quería enrollar demasiado 🙂

Me despido con una bella frase de Un Curso de Milagros que dice así:

«La enfermedad es una forma de búsqueda externa. La salud es paz interior» (Texto:Cap.2-I, pag.19)

Autoexigencia y desvalorización

 

Patricia Guijarro

Acompañante y mentora de mujeres que quieren mejorar su autoestima, salud y bienestar emocional. Inconformista y buscadora de la verdad, he descubierto el poder que tienen las emociones y los pensamientos en nuestra vida.

Esta entrada tiene 22 comentarios

  1. Vanesa

    Que hermosas palabras y testimonios. Me siento así y creo que peor también.. estoy inmersa en una angustia, que está atrapada en mí cuerpo por dolor, miedo, culpa, entre otras cosas más, que hacen que no quiera y pueda ser yo mísma. Quiero disfrutar, ser auténtica, valorar me, y no puedo, no se cómo hacerlo, no se cómo sanar.. si alguien me podría aconsejar cómo sanar todo esto y sentirme feliz y libre, les agradecería. Muchas gracias

    1. Gracias por compartir tu situación y tu sentir, es un acto de amor que lo hagas.

      Realmente para sanar hace falta ir hacia adentro, a enfrentar tu oscuridad, pero hacerlo nosotras solas es complicado porque el inconsciente esconde mucho dolor y nos protege para no entrar.

      Es entonces que pedir la ayuda de un profesional te ayudará a entrar en la cueva que más temes entrar, pero que, como decía Joshep Cambell, más te hará brillar.

      La vida nos empuja a sanar, pero nos faltan las herramientas para comprender y evolucionar. Si quieres emprender ese viaje, puedes contar conmigo.

      Abrazo bonita

  2. Carmen

    Hola Patricia, compartimos asientos vecinos en el módulo seis en Barcelona, vestías una camisa de manga larga a cuadros grandes rojos y negros, yo te dije que me recordaba mucho a unas telas que vestían mi habitación en casa de mis yayos maternos. quizás lo recuerdes.
    hoy me desvelo, y busco en google «desvalorización y curso de milagros», y te encuentro. mi alegría al reconocerte, y mi resonancia al leerte. En qué medida me siento identificada con la profunda desvalorización que habita en mi, fruto y en red con la autoexigencia, el afán de perfeccionismo, el miedo a ser criticada y juzgada por los demás (en definitiva, por mi misma y por mis creencias limitantes), el sentirse culpable, el vivir en el desamor y el olvido de mi misma, cegada por estos velos a la grandeza de quien SOY, a la grandeza de la VIDA y el AMOR, ese AMOR que siempre busco, esa VIDA que siempre anhelo. Por supuesto, me viene por parte de mis dos ramas de ancestros, hoy comprendo para poder trascender y volar libre. Gracias por ser mi espejo.

    1. ¡¡Hola preciosa!! Recuerdo tus palabras como si fuera ayer, está claro que la camisa de cuadros fue la chispa de unión de dos energías en resonancia, jeje, me hizo gracia cuando lo dijiste 🙂
      DESVALORIZACIÓN, una palabra que resuena en los corazones de tantas mujeres y hombres…Vivimos de cara a lo que piensen los demás de nosotr@s mism@s esperando ser reconocidos. Construimos una identidad en base a nuestras creencias y programas inconscientes heredados de nuestros antepasados.
      Conocerse a uno mism@ es tomar el control de un poder ilimitado, cuestionando nuestras creencias podemos llegar a conectar con nuestra verdadera esencia, aquella que sólo conoce el AMOR, fuera de juicios y de interpretaciones. «Comprender nuestra historia para elegir el presente que queremos vivir», dice Enric. Y así es, hacer consciente el inconsciente para desidentificarnos de ese ego, esa máscara, que oculta la grandiosidad que hay dentro de cada uno de nosotr@s.
      La vida nos pondrá a prueba en cada ámbito de nuestras vidas, sólo hay que vivir despierto, atento a todas nuestros pensamientos y emociones. Un viaje extraordinario lleno de sabiduría.
      Gracias por compartir Carmen, hasta pronto 🙂

  3. Sil

    Es la primera vez que te leo, y me sentí muy identificada, muchas gracias!! Espero poder lograr lo mismo

  4. paula

    muchas gracias por compartir

  5. Maribel

    Paty no imaginaba menos !!!! Siempre te comunicas con el alma mi gran amiga!!!
    Ese es sin duda el camino , me alegro mucho y me alegro que puedas plasmarlo !!!!! Te quiero!!!!

    1. Mi querida amiga, me alegro de que me puedas acompañar en este mágico camino. Entre tú y yo hay una sinergia poderosa!! Te quiero.

  6. Mariona

    Muy bonito, me he sentido muy identificada

    1. Lo imagino corazón, como he comentado el tema de la desvalorización es una información que llevamos, en mayor o en menor medida, todas las mujeres porque forma parte del inconsciente colectivo, fruto de las creencias que inculcó la religión en nuestra sociedad. Como sé en el ambiente que te mueves día a día entiendo que te puedas sentir identificada. Espero haber despertado inquietud en la búsqueda de tu paz mental. Un abrazo preciosa

  7. Pipa

    Me alegro que hayas encontrado. Tu camino eres valiente mostrandote como eres y encima dar a conocerlo para que los demas reflexionemos. Enhorabuena!!! Un beso pipa!!!

    1. Gracias Pipa. Detrás de esa identidad que todos nos ponemos, somos todos lo mismo. Como bien dices, me muestro al mundo para que reflexionéis de lo dormiditos que estamos, y que la paz mental se consigue haciendo un trabajo de autoindagación, de amor con uno mismo y de comprensión y perdón hacia los demás. Me alegro que te haga pensar. Un abrazo amigo.

  8. Ros

    Has abierto tu corazón, lo más valioso.
    Me encanta leerte. De momento, entre líneas, y poco a poco acabaré comprendiendo.
    Remueves conciencias.
    Abrazo Patri!!! Muaaaaka!!

    1. Gracias Ros, me alegro que remueva conciencias, de eso se trata. Intento explicarme lo mejor que puedo para que lo entendáis, aunque sé que no es fácil entender algunos conceptos cuando no los conoces. Persistiré en ello. Un fuerte abrazo.

  9. Reyes

    Me ha encantado Patricia. Yo también quiero seguir leyendote. Un fuerte abrazo

  10. Patricia

    Muchas gracias Patricia por tus aportaciones!! Nos vas a hacer despertar a todos!!!

    1. De nada Patricia. Me alegro que resuene mi historia, eso es inevitable, pues todos tenemos información en común. Compartir es vivir, y me siento encantada de compartir mi despertar con vosotr@s!! Un abrazo

  11. Rocio castanera vela

    Increíble amiga! Quiero seguir leyéndote para poder encontrarme a mi misma!mil besitos y estoy súper orgullosa del camino que as emprendido…muaaaak

    1. Gracias corazón. Es un camino mágico que te devuelve la paz con la que vinimos al mundo. Es morir para volver a nacer. Encontrarnos con nosotros mismos y entender que el inconsciente guarda una información que somos capaces de trascender. Es vivir la vida desde otro prisma, lejos del «ay pobre de mí» o del «es que yo soy así», para ser totalmente responsables de nuestros actos y de nuestras emociones. Me alegro que resuenes y que te pueda ayudar en tu propio proceso de autoindagación. Besos y abrazos preciosa.

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